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viernes, 4 de abril de 2014

Where is the spring?


A uno y otro lado de un pasillo larguísimo, asomaban salones y habitaciones maravillosos. En la primera de estas habitaciones chisporroteaba alegremente una lumbre y había una cama mullida que invitaba al descanso. Era tarde y el mercader se dejó tentar; se echó sobre la cama y quedó dormido profundamente.

Al despertar por la mañana, una mano desconocida había depositado a su lado una bandeja de plata con una cafetera humeante y fruta. El mercader desayunó y, despues de asearse un poco, bajó para darle las gracias a quien generosamente lo había hospedado.

Pero al igual que la noche anterior, no encontró a nadie y, agitando la cabeza ante tan extraña situación, se dirigió al jardín en busca de su caballo que había dejado atado a un árbol, cuando un hermoso rosal atrajo su atención. Se acordó entonces de la promesa hecha a Bella, e inclinándose cortó una rosa ...

lunes, 24 de febrero de 2014

Denim pola dots and baggy pants


Un banco escondido en la sombra de algo más maravilloso.
Viejo, oxidado, insensible, espera la aceptación de alguien que pueda apreciarlo por sus cualidades, más que por su aspecto manchado.
No pasa un solo día en que desapercibido sienta que ninguna mirada se posa sobre él.
La sombra lo tapa sin dejarlo brillar.
Ya no solo estorba, si no que desmerecen la poca belleza que le queda colocando materiales que nada tienen que ver con lo que un día fue.
Solo desea que una mirada indiscreta aprecie lo que tiene que ofrecer y lo enderézca con alagadóras verdades  y valoraciones certeras que no empolven con maquillaje lo que nunca llegará a ser si no lo que conseguirá ser y lo que ya es.

miércoles, 29 de enero de 2014

Hat, waterproof boots, polka dots, demim ... mix


-¡Cómo cruje dentro de mi cuerpo! ¡Realmente hace un frío delicioso! -exclamó el hombre de nieve-. ¡Es bien verdad que el viento cortante puede infundir vida en uno! ¿Y dónde está aquel abrasador que mira con su ojo enorme?
Se refería al Sol, que en aquel momento se ponía.
-¡No me hará parpadear! Todavía aguanto firmes mis terrones.
Le servían de ojos dos pedazos triangulares de teja. La boca era un trozo de un rastrillo viejo; por eso tenía dientes.
Había nacido entre los hurras de los chiquillos, saludado con el sonar de cascabeles y el chasquear de látigos de los trineos.
Acabó de ocultarse el sol, salió la Luna, una Luna llena, redonda y grande, clara y hermosa en el aire azul...                                                  El hombre de nieve
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